En Apega hemos asumido con entusiasmo la tarea de impulsar, desde la sociedad civil, la tarea
de promover la postulación de nuestra cocina como “Patrimonio cultural inmaterial de la
humanidad”.
Y es que la iniciativa encaja perfectamente con los valores que impulsan la visión y los proyectos
de Apega: promover la cocina peruana como instrumento de desarrollo inclusivo y sostenible de
nuestro país y como factor de identidad cultural… como herramienta de cohesión social.
Pero, además, porque compartimos con esta cruzada una visión integral sobre la importancia
de las cadenas productivas, del papel que juegan agricultores y pescadores como baluartes de la
conservación de nuestras especies, y de la sabrosa misión de picanteras y guisanderos, escuderos
de tradiciones y recetas regionales.
Fue por eso que Apega cogió esta bandera de nuestra cocina como patrimonio a través de
www.cocinaperuanaparaelmundo.pe, y desde aquí convoca a todos los actores que la integran:
cocineros, gastrónomos, vivanderas, restauranteros, universidades, centros de investigación e
instituciones defensoras de nuestra sostenibilidad ambiental.
Asimismo, esta campaña nos plantea el reto de salvaguardar nuestros productos emblemáticos,
ingredientes de esa sabrosa, milenaria, y cada vez más internacional, cocina peruana. Pero el reto
va más allá e involucra investigar, sistematizar y difundir los potajes tradicionales que han hecho
posible el boom gastronómico peruano.
Y es que nuestra comida es mucho más que sabor. Comprende una veta cultural enraizada desde
sociedades como Caral (5000 a.C.), pues los antiguos peruanos dieron especial atención a su dieta
y preservaron hasta nuestros días un vademécum de insumos que hacen de nuestra cocina una
oferta única y sin calcos.
Las raíces del sabor
Nuestra riqueza gastronómica se basa en la diversidad de las cocinas regionales, sus insumos y
en cómo estas se fueron mezclando e integrando en las ollas de otros departamentos. Además,
la cocina peruana se ha visto enriquecida continuamente con el aporte de los diversos migrantes
europeos, africanos asiáticos y chinos que recalaron en nuestras costas.
Hoy pues, los peruanos miramos con orgullo nuestra cocina. Se ha convertido en símbolo de
identidad, de cultura y de desarrollo. Nuestra milenaria y exquisita comida empieza a estar en la
boca de todo el mundo y merece ser patrimonio de la humanidad.